Propiedades del ser

PROPIEDADES DEL SER

“En los años veinte, encabezados por Werner Heisenberg y Niels Bohr los físicos llegaron a comprender que el mundo no es una colección de objetos independientes, sino que parece más bien una red de relaciones entre las diversas partes de un todo unificado”.

Extraído del libro: Sabiduría Insólita de Fritjof Capra.

Este nuevo tema que me propongo iniciar, me lo sugirió Pepe, nuestro compañero de grupo al proponerle indagar sobre el alma. Como realmente es compleja la cuestión, pues a mi parecer, ésta no se puede comprender ampliamente si no es en su relación e interdependencia con el cuerpo, la mente y el espíritu. O sea, que también tendremos que plantearnos asimismo, los otros tres componentes que parece conforman la naturaleza o propiedades del ser humano.

Como no quiero perderme en un mundo de abstracciones, voy a intentar en lo posible tocar suelo y para ello voy a partir de datos muy básicos pero que a primera vista pueden parecer inconexos con el tema a tratar, como son los cuatro estados de la materia; también echaré mano de la sabiduría popular, la intuición recopilada por siglos de la observación y de la experiencia humana.

Indudablemente que para poder moverme por los diferentes espacios del ser humano, tengo que valerme de una perspectiva de relaciones y analogías conocida desde las antiguas tradiciones de sabiduría, como es el Hermetismo.

Esta primera exposición vendrá acompañada de otras, pero en cada una de ellas espero que no sea un monólogo escrito, sino también me gustaría que hubiese una colaboración por vuestra parte para dialogar, inquirir, corregir, aportar, enriquecer, etc. Pues ánimo y adelante.

En la imagen de arriba podemos apreciar el comportamiento de las moléculas en tres estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso. Vamos a verificar cómo dicha actividad a nivel químico, se va a reflejar posteriormente no solamente en el comportamiento humano, sino a su vez en los patrones culturales de una sociedad. Hay un cuarto estado: el plasma, que corresponde a la materia en su dinámica transformadora. Es muy importante conocerlos para cuando apliquemos dichos comportamientos moleculares a otros niveles de la realidad, pues pienso que puede resultar sorprendente y, como mínimo, curioso.

Estado sólido: Interacción fuerte. Los estados sólidos de la materia se dan cuando la fuerza de atracción entre sus moléculas es más fuerte que la energía causante de su separación. Dicha solidez molecular debido a lazos que las unen da como resultado estructuras fijas, formas densas y bien definidas. Sus moléculas no se desplazan, el movimiento es por vibración. Para cambiar su estructura hay que aplicarle energía, algunas veces considerable, siendo el caso de la bomba atómica y de neutrones.

  • Su correspondencia en el cuerpo son los huesos, músculos, etc, es decir, todo lo que conforma la parte solida de éste.

  • Llevado al comportamiento humano produce solidaridad, sentido grupal, enraizamiento, fijeza, conservadurismo, seguridad y practicidad.

  • De los cuatro elementos de la naturaleza, el estado sólido asociado al elemento Tierra, de característica femenina y en la simbología del Yin-Yang, corresponde a un modelo Yin.

Estado líquido : Interacción media. Las moléculas carecen de un tipo de ligadura para mantener una posición concreta y fija como ocurre con la materia sólida. Sus moléculas circulan libremente, aunque permaneciendo cercanas las unas de las otras. El líquido posee un volumen definido pero carece de forma propia ya que por su naturaleza adaptable se acopla al recipiente que lo contiene.

  • Su correspondencia en el cuerpo es el agua, la sangre y demás líquidos.

  • En la naturaleza humana representa todo el abanico de las emociones y de los sentimientos:
    receptividad, sensibilidad, adaptabilidad, voluptuosidad. Nos recuerda al movimiento de las olas en su alternancia de subida y de bajada pero aplicada al plano emocional.

  • De los cuatro elementos corresponde al Agua, reconocido como un buen conductor de la energía. El elemento Agua es de naturaleza femenina y en el símbolo del Yin-Yang, corresponde a un modelo Yin .

Estado gaseoso : Ninguna interacción o muy débil. Sus moléculas tienden a alejarse y a separarse las unas de las otras por lo que tienen propensión a expandirse por todo el espacio posible en el que se hallen. Poseen movimientos rápidos y son independientes o casi independientes entre sí. Si chocan entre ellos, rebotan y salen disparados. El estado gaseoso no tiene forma ni volumen propio, es etéreo, fluye y se expande lo más lejos posible, lo que hace que sea invisible a simple vista por la falta de acercamiento y contacto entre sus moléculas.

  • En el cuerpo corresponde al aire que respiramos y a todo el proceso de oxigenación que lleva a cabo el organismo.

  • Representa al mundo de la mente, de las ideas y por tanto de la información y de la comunicación. Es la expansión en todos los sentidos de la vida. En el comportamiento humano produce la tendencia a la conquista de nuevos espacios, al individualismo, independencia, el espíritu de llegar a lo más lejos posible, lo que puede ser causa de la lucha competitiva.

  • De los cuatro elementos corresponde al Aire, de naturaleza masculina. En el símbolo del Yin-Yang, es un modelo Yang.

Plasma: Existe un cuarto estado de la materia llamado plasma , que se forma bajo temperaturas y presiones extremadamente altas. Un ejemplo de plasma presente en nuestro universo es el sol y sus vientos solares. Del sol nos llega la luz y el calor, El calor es un potencial energético aplicable a los otros tres estados de la materia que permite el proceso de su transformación de un estado a otro, o sea: de lo sólido a lo líquido y de lo líquido al gaseoso y, viceversa cuando la temperatura va bajando.

  • En el cuerpo representa la temperatura corporal y todo el proceso de combustión llevado a cabo para la digestión y asimilación de los alimentos.

  • En el comportamiento humano queda reflejado por la capacidad de acción, de pasión, lucha y enfrentamiento y voluntad que muestra la persona ante la vida. En otro nivel representa la capacidad de transformación tanto en lo individual como en lo social.

  • De los cuatro elementos es el Fuego, de naturaleza masculina y en el símbolo del Yin-Yang, es un modelo Yang.

He optado por la trilogía heredada de los clásicos: Cuerpo, Alma y Espíritu , versión de la tríada clásica griega: Soma, Psique y Nous o bien , Pneuma, para señalar y descifrar las diferentes propiedades del ser humano y no crear términos nuevos para no complicar el tema.

La pregunta es la siguiente: ¿Están claramente definidos estos diferentes espacios en el individuo? Exceptuando al cuerpo físico que para todos su presencia queda muy evidente en tanto que lo podemos ver y tocar, mientras que la demarcación entre los otros dos componentes, parece ser que quedan un tanto difusos, por lo que he podido ir comprobando en más de una ocasión, y no solamente son difusos para el hombre de la calle, sino que incluso también ocurre en el mismo ámbito religioso el darse la falta de distinción entre el alma y el espíritu, resultando un tanto curioso porque es en dónde mayor uso se ha hecho de estos dos términos. Para una mayoría estas denominaciones son identificadas con el mundo religioso, y es cierto, pero también son utilizadas intuitivamente más allá del ámbito religioso; están incorporadas al mundo de la literatura, de la filosofía, de la poesía y al lenguaje de la sabiduría popular. Siendo así, está claro que desde dicha perspectiva la ciencia no pueda aceptar el concepto de espíritu ni de alma, porque es algo que no es comprobable ni refutable. Lo interesante e innovador es que gracias a la tecnología de hoy día, las funciones mentales y sensibles pueden ser demostrables y mensurables por la activación neuronal que provoca en el cerebro.

El Alma y el Espíritu desde la perspectiva del saber popular.

Al Sol le llaman Lorenzo y a la Luna Catalina, cuando se acuesta Lorenzo, se levanta Catalina” , nos dice una canción popular andaluza. Muchas veces, el saber popular con sus dichos, refranes y canciones, es el exponente de una gran sabiduría, de una memoria colectiva que está más allá de los convencionalismos culturales de la época. En esta canción, por ejemplo, se le atribuye género masculino al Sol y femenino a la Luna. Además, se hace saber, que cuando uno actúa de una forma, la otra hace precisamente lo contrario.

Justamente las luminarias nos van a servir de referencias universales en la clarificación de estos espacios internos de la persona. Como ya podemos suponer el espíritu/Sol y el alma/Luna nos habla de la dualidad Yin-Yang que es innata a toda naturaleza humana, independientemente sean hombre o mujer los portadores de dichas características. No hay que confundir el sexo del cuerpo físico con los varios patrones universales de género que llevamos incorporados en los diferentes niveles del ser y en las distintas proporciones que cada individualidad conlleva.

Pues bien, en base a un modelo universal tan sencillo y conocido como es el espíritu/Sol y el alma/Luna vamos a poder definir esos intangibles espacios internos en los cuales somos y vivimos. Por ejemplo, El Sol tiene luz propia mientras que la Luna es iluminada por el Sol. Este hecho físico es una de las claves que nos va a servir para interpretar lo que representa las particularidades del espíritu en relación al alma. Sabemos que la luz física es la metáfora de la luz interna, o sea, de lo que vemos o podemos comprender. Cuando se hace la luz en nosotros, es porque en un momento dado nos hemos podido dar cuenta de algo que antes no veíamos, ese algo que permanecía en la oscuridad del inconsciente, surge de repente a la luz de nuestra consciencia. Siguiendo con el lenguaje popular y cotidiano, éste nos va a aclarar con su sabiduría intuitiva los atributos que se le adjudica tanto al alma como al espíritu, enmarcados por los aspectos Yin y Yang de los cuatro elementos.

Alma/agua.- Por ejemplo, cuando nos referimos a los diferentes sentimientos que poseemos utilizamos la palabra “alma”: Se quiere con toda el alma, pero también se odia con ella y no aludimos en ningún caso al espíritu. Es el alma la que se nos rompe ante el dolor y el sufrimiento y ningún caso mencionamos al espíritu. La devoción y entrega hacia alguien o hacia algo, se define como: la entrega en cuerpo y alma . De una persona que carece de sentimientos decimos que es una desalmada. Por el contrario lo que nos causa una fuerte emoción o sentimiento, se expresa como: que nos ha llegado al alma . Asimismo, le corresponde al alma o ánima de la persona estar contenta o decaída con la expresión animada o desanimada .

Podemos ver una relación entre el alma y la sangre que es la parte líquida de nuestro cuerpo perteneciente al elemento Agua. El pacto de sangre es un pacto entre almas. Tener mala sangre alude a una persona cuyas acciones están gobernadas por malos sentimientos. En el terreno artístico también se utiliza la expresión falto de alma cuando la obra no llega con fuerza al público. Por tanto, poner el alma en alguna cosa es ponerle sentimiento y emoción al asunto del que se trate.

Alma/Tierra .- Podemos ver otra modalidad del alma como núcleo magnético ejerciendo una fuerza de atracción y sirviendo como factor aglutinante de los elementos a su alrededor. Es el caso de la figura de la madre en el hogar como representación del núcleo familiar siendo ella la que suele cohesionar a los miembros de su familia. En el caso de que la madre falte los miembros suelen a veces disgregarse. Ser el** alma del grupo **es la expresión indicativa de la persona que ejerce el rol de agrupar, por su poder de atracción a los demás componentes de una reunión o de un colectivo.

La ubicación del alma es ocupar el sitio central no solamente como núcleo magnético, sino también como elemento mediador entre los diversos componentes de un sistema.** Una persona puede atraer por su belleza física –Tierra-, pero también, por el poder magnético que posee. Como vemos, estamos hablando aunque en otro nivel de las propiedades de la Fuerza de la Gravedad –Yin-, en su labor de atracción para formar estructuras o cuerpos espaciales. Antiguamente a una mujer embarazada se le decía que se encontraba en estado de gravidez , ya que en su interior se estaba llevando a cabo un proceso de formación de una estructura orgánica. Este principio universal de atracción no solamente afecta a la materia, sino que está presente en la base de nuestras relaciones. El ser humano tiene la tendencia natural a unirse para crear estructuras de todo tipo como hacen las moléculas de la materia en su estado sólido. Estas estructuras pueden ser de todo tipo: familiares, amorosas, sociales, políticas, religiosas, comerciales, culturales, hermandades, deportivas etc…

Espíritu/Aire. - El espíritu/Aire, tiene que ver con las capacidades de una mente ágil y comunicativa. Tener un espíritu inquieto es cuestionarse las cosas, es indagar y hacerse planteamientos que van más allá del sistema de pensamiento establecido. Igualmente, poseer un espíritu libre y abierto nos habla de la persona que no está condicionada por estructuras mentales que le impidan ver la vida desde diferentes ángulos. Son personas que pueden ser muy rompedoras e innovadoras si va acompañado de la Fuerza de empuje del Espíritu /Fuego.

Espíritu/Fuego.- Por otro lado, nos referimos al espíritu/Fuego cuando decimos de una persona que tiene un espíritu luchador, valiente, aguerrido, rebelde o conquistador; resultando chocante e inusual si empleamos dichos calificativos para referirnos al alma. Cuando la persona carece de dicha fuerza Yang, y es apocada, solemos decir que no es echada para adelante , que tiene poco espíritu o que es pobre de espíritu . En general, de una persona muy apasionada decimos de ella que tiene mucho fuego o que es fogosa . Y a la persona carente de inteligencia lo expresamos como que le faltan luces y señalamos hacia la cabeza. No necesariamente las dos facultades del espíritu están desarrolladas por igual en las personas; se puede ser muy arrojado y falto de inteligencia, o muy inteligente y ser poco arrojado. Lo mismo ocurre con los elementos Yin del Agua y la Tierra ya que la persona puede ser muy sensible pero, poco práctica. O demasiado práctica a costa de lo sensible.

En resumidas cuenta podemos ver algo muy evidente que viene a mostrar estas distinciones entre las facultades sensibles y mentales del ser humano y es que cuando expresamos sentimientos nos llevamos las manos al corazón y no a la cabeza. Sin embargo, cuando estamos en al aprendizaje de algo y nos cuesta trabajo entenderlo, nos llevamos las manos a la cabeza o bien decimos: no me entra en la cabeza. También señalamos a la cabeza cuando se nos ocurre una buena idea.
texto en negrita
Doy por terminada esta primera parte de las Propiedades del Ser. Veremos en otros apartados cómo una determinada sociedad y su cultura se rige por ciertos patrones a costa de menospreciar otros. También analizaremos las religiones desde dicha perspectiva para terminar planteando las Propiedades del Ser y su proyección en el terreno de lo trascendente, partiendo de la investigación llevada a cabo en el ámbito de la Neurofisiología.

Si habéis leído mi presentación en Contactar con Nassim Haramein, ya sabréis que no soy ninguna experta ni poseo títulos de nada. Simplemente soy una curiosa que le gusta jugar a ensamblar las piezas del Puzzle de la Vida. ¿Y qué puedo hacer? si nací así.

Espero que os animeis a interactuar.

Abrazos a todas-os

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Hola Angela, querida…

Chiquilla, te gustan los líos, y los bien gordos.
Acabo de leer tu exposición, como siempre bien nutridas todas ellas.
Pero no se si atreverme a participar en este tema.
Ya conoces bastante de mi forma de pensar… y creo que voy a ser una “mosca cojonera”.
Y no quiero que pienses que trato de obstaculizar tus exposiciones.

Un beso muy grande
Pepe

Hola querido y ya viejo amigo; de nuevo nos encontramos en otro espacio con un tema diferente y con tu respuesta al nuevo tema (o buen lío, según tú) que me traigo entre manos. Por otro lado, me ha gustado tu forma directa, cálida, divertida, y mucho más cercana que desde la lejanía de un buen místico envuelto en una incógnita inexpugnable.

El poder religioso ha situado a un Dios rodeado de misterios que son incomprensibles y por tanto, inalcanzables y como nos lo hemos creído, ahí nos hemos quedado, apalancado. A través de sufrir intensas crisis existenciales pude salirme de dicho círculo vicioso y respirar libremente.

Ya liberada, mi espíritu un tanto rompedor ha ido empujando hacia adelante a mi personalidad más bien tímida e insegura, pero a través de la cual se expresa y en ello estoy. Mi premisa es que lo que vaya investigando tenga coherencia y sea más explícitamente integradora que la visión anterior.

Cuando descubrí de que el universo funcionaba fractalmente, me dije: ésto es la mío. Y eso es lo que hago: mente fractal. Por consiguiente, mi lema es: “ Para conocer lo desconocido, hay que profundizar en lo conocido ”. Llevo muchísimos años aplicándolo y la verdad es que me siento satisfecha de los resultados que voy obteniendo. Ya lo tengo incorporado como una especie de hábito mental, aunque comprendo que esto puede resultar un tanto chocante y extravagante para otro tipo de mente que enfoca lo trascendente con otra mirada, aunque igualmente válida.

En fin Pepe, no me gustaría que te fueras de mi vera, verita, vera… como dice una canción popular de nuestra tierra. Ni que decir tiene que no hay ninguna obligación por tu parte, sino entrar y salir libremente según tu deseo.

Y eso de “ mosca cojonera” me ha hecho gracia porque me ha venido a la memoria lo del “ pinche tirano”, la expresión que utilizaba Don Juan, el indio Yaqui a su discípulo Carlos Castaneda, para explicarle que es un lujo tener en la vida a una persona que te pone a prueba, ya que te sitúa ante el reto de tener que reflexionar y así poder dar un paso más.

Un besote grande mi querido Pepe

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Tienes salero, niña. Detras de esa mente super analítica hay un corazón elegante, educado y muy salao. Y eso merece mi atención.
No me comprometo, pero participaré… aunque sea un poco pinche

Un beso
Pepe

                        **INTERACCIÓN DE LAS PROPIEDADES DEL SER**

El esquema que viene a continuación es un intento de ordenar la compleja relación entre los diferentes factores de la naturaleza del ser humano, pues aunque en su mayor parte no podamos abarcarlos, pero este sencillo croquis nos puede servir como orientación básica desde nuestra óptica humana.

En primer lugar y para situarnos en los espacios: físico, anímico, mental y espiritual, lo importante es saber que éstos no están separados entre sí, sino que los cuatro componentes del ser humano se hayan interpenetrados en un continuum dimensional y asímismo, cada uno de ellos no solamente posee su especialidad sino también contiene las propiedades de los otros tres, aunque en diferentes proporciones lo cual le confiere una peculiaridad propia, siendo por consiguiente los resultados diferentes en cada nivel.
En el universo podemos contemplar un juego bipolar entre energía/materia, encontrándose en diferentes condensaciones dependiendo de la estructura molecular de cada estado, como vimos en el primer esquema del artículo anterior. Por ejemplo, la especialidad del sistema físico reside en la tangible substancialidad de la materia que podemos captar con los 5 sentidos, junto con los complejos proceso biológicos que ello conlleva; pero su especialidad material la aporta tanto al alma como sustancia anímica, a la mente como sustancia mental y al espíritu como sustancia espiritual.

El nivel más sutil interpenetra al de más densidad, lo cual la ligereza de la materia anímica, por ejemplo, nos resulta intangible y como pura energía desde la perspectiva del plano físico, ocurriendo lo mismo en el nivel anímico con respecto a la sustancia más etérea del plano mental y espiritual, siendo, por consiguiente, mucho más acentuada la diferencia de densidad entre los dos extremos, o sea, del plano físico al espiritual.

El nivel espiritual fluye en dirección hacia la materia del cuerpo físico, por lo que las características del plano espiritual van densificándose o mejor dicho limitándose gradualmente en los tres niveles siguientes. Diríamos que la luz del espíritu iluminando el campo mental posibilita tener una mente preclara y una visión lúcida, amplia y global de las cosas, siendo su máxima expresión en lo que se suele llamar un ser iluminado o la supraconsciencia. La Razón pura y objetiva del conocimiento pertenece al sistema espiritual.

Sin embargo en el nivel del sistema físico la mente de la persona normalmente está condicionada por el instinto de supervivencia, por la memoria emocional y por múltiples influencias educacionales y del entorno, por lo que los razonamientos están limitados por la conveniencia de la personalidad mente-ego como por las normas sociales establecidas.

Siendo así el intelecto junto con la fuerza de empuje del espíritu se suele utilizar no para el desarrollo interno, sino para las cuestiones de la vida externa que afecta a los intereses personales. Por tanto, la visión de las cosas y la comprensión de la Vida es totalmente diferente en el primer nivel físico

Según el biólogo celular Bruce H. Lipton en su libro: Biología de la Creencia . Nos cuenta que nuestra parte consciente es solamente un 5%, estando la mayor parte de nuestras acciones influenciadas por nuestro inconsciente en dónde las microbiotas juegan un papel fundamental en nuestros estados emocionales y mentales.

Interpretando el plano anímico desde el cuerpo físico podemos traducirlo como la sensibilidad del instinto, de las sensaciones de los sentidos y en general de todo tipo de emociones y sentimientos que las situaciones externas despiertan en la personalidad y en la mente ego. Es en este nivel dónde el alma experimenta todo tipo de gozos y placeres relacionados con los sentidos, pero por otra parte, se puede encadenar a estados malsanos y autodestructivos. Y el plano mental actúa con la lógica pero limitada visión de este plano.

En el segundo nivel o plano propiamente del alma humana, la persona no está volcada totalmente hacia la vida exterior, sino que mira también hacia adentro y con la ayuda de la fuerza y de la luz que recibe más directamente del plano espiritual, se va produciendo un cambio de valores que se van decantando hacia su desarrollo interno. En este estado, el alma se enamora más allá de los sentidos y del cuerpo físico; el amor, la ética, el altruismo y la ayuda desinteresada pertenecen a este nivel. También, en este nivel, le corresponde vivir el proceso de depuración o de desintoxicación de las influencias que le han marcado en su interacción con las influencias externas del mundo en general. En un estado avanzado se experimenta la bajada al infierno y gracias a la luz del espíritu se puede reconocer y nombrar a los fantasmas y a los monstruos que la psique ha ido creando. Es la “Noche oscura del alma” tan poéticamente inspirada y expresada por San Juan de la Cruz.

Pero el alma también envía su especialidad sensible al plano del espíritu puesto que las experiencias místicas de arrobamiento, éxtasis o fusión amorosa con la Unidad se producen precisamente por la trascendencia del alma y su fusión en el plano espiritual, llamadas “Bodas Alquímicas”, según las enseñanzas de los antiguos Rosacruces. Mejor dicho, la tendencia innata del espíritu a conquistar nuevos espacios, de ir más allá de los propios límites es lo que aviva y despierta en el alma una inquietud interna, un deseo de autotrascendencia. Es el espíritu el que nos estimula y nos guía con su luz por el recorrido interno, pero es al alma la que le toca vivir la experiencia de la unión mística. En los casos de estados místicos o transpersonales, gracias al espíritu el alma se eleva, la consciencia se amplia, aunque por otro lado, la mente no coge protagonismo al tratarse de una vivencia de nuestro ser sensible que es atemporal y no secuencial o verbal.

Es por esta cuestión por lo que ciertamente resulta muy difícil de transmitir lo inefable a palabras, recurriendo en estos casos a expresiones poéticas o simbólicas para poder expresar de alguna manera la vivencia de lo sublime. Al respecto, puede resultar curiosa la ubicación y calificación que utiliza la religión católica para designar la zona sagrada del cuerpo atribuyéndosela a la zona del corazón. Lo podemos ver en las imágenes del Sagrado corazón de Jesú s o en el Sagrado corazón de María, en dónde el corazón destaca sobre el pecho . No haciéndose la misma mención de lo sagrado para la zona de la cabeza. Aunque a decir verdad, en la cabeza es en dónde se sitúa la aureola resplandeciente que hace alusión a la luz del espíritu.

Es por consiguiente de la fusión alma/espíritu cómo se llega a la autotrascendencia del ser personal al ser universal. Llegado a este punto hay que añadir un tercer factor: el cuerpo físico que casi siempre lo tenemos ignorado en lo tocante a lo trascendente, cuando no repudiado por una equívoca y limitada moral religiosa sin darle por tanto, el reconocimiento y el lugar que le corresponde en la vivencia de lo sublime.

Pienso que ya están llegando los tiempos de quitarnos la venda de dicha cárcel mental, de la ignorancia por considerar al cuerpo físico como enemigo del espíritu cuando es justamente el factor necesario que posibilita la expresión de éste tanto como del alma. Gracias a la actividad psiconeurobiológica que se produce en nuestro cuerpo es lo que permite somatizar químicamente toda experiencia transpersonal. Por consiguiente es de la unión colaboradora e integradora del cuaternario cuerpo/alma/mente/espíritu, cuando podemos acceder no solamente a experimentar la vivencia de un estado trascendente, sino también a conseguir una visión global de la realidad del Ser.

Existe otro tipo de experiencia transpersonal que entra más de lleno en lo que se llama las revelaciones o información que nos viene del plano del espíritu. La consciencia permanece en un estado de plena atención al mensaje que se le está transmitiendo que puede llegar mediante imágenes o símbolos e incluso escuchar una voz interna. Normalmente la persona receptora permanece en un estado de contemplación, de meditación y de recogimiento. También las revelaciones se transmiten en el estado de sueño o ante una situación fuertemente traumática el espíritu acude en nuestra ayuda para iluminar la mente y encontrar una salida. En todos estos casos aunque la emoción plena del alma esté presente, es el conocimiento o mensaje revelado desde el plano del espíritu lo que toma protagonismo en dicha experiencia.

La cuestión es que tanto el alma como el espíritu necesitan del cuerpo físico para su expresión, más aún, forman partes de una misma naturaleza integradora. Rechazar al cuerpo como impedimento para evolucionar, es producto de una gran miopía mental formada por un condicionamiento cultural, el cual se ha especializado tanto en enfatizar la diferenciación través de una dualidad no inclusiva y enemiga, que hemos terminado desarrollando una mente fraccionada en nuestra interpretación de la Vida.

hola, me gusta el tema aunque me cuesta… me han ayudado y me ayudan un montón los libros del Dr. David R. Hawkins, místico y científico, como científico comparte un libro con un premio nobel… hay 9 de sus libros que hablan del método (3), de la investigación (3) y de la iluminación (3)…

Hola Agustín, Agradezco tu interés por el tema que estoy exponiendo. He visto una entrevista al Dr . David R Hawkins por Alan Steinfield . La visión que tiene sobre la Conciencia Universal y la conciencia individual prácticamente es la misma que tengo sobre el Ser Universal y el ser particular. Ambas parten de una concepción fractal de la Vida.

Pero lo que más me ha sorprendido es la descripción sobre su vivencia del infierno teniendo como referencia a Dante. Coincido plenamente con su vivencia y la asemejo con La Noche Oscura del Alma de S. Juan de la Cruz, aunque dicha noche sea atemporal y pueda durar años sumergida en la oscuridad y soledad de dicho estada anímico, aunque en mi caso tuviese que mantener alguna que otra relación con los demás, como me ocurrió durante mis largos años de estancia en el campo.

Lo que estoy exponiendo en este Foro sobre Las propiedades del ser , es solamente una pincelada del estudio que hice en aquella época sobre el relato del proceso interno aplicado a los 22 Arcanos Mayores de Tarot. Están organizados según la Ley de 3 y Ley de 7, que son meras leyes básicas de física extraídas del libro: Fragmentos de una enseñanza desconocida de P.D. Ouspensky , que a su vez la recibió del que fue su maestro: George Ivánovich Gurdjieff . En el arcano XV El Demonio es dónde expongo mis vivencias con la bajada al infierno.

Agustín, si te sigue interesando el tema, te doy la dirección de mi página web, allí encontrarás un libro cuyo título es: De la mano de El Loco. Lo puedes bajar sin ningún problema. Puede aparecer en otras páginas, pero son para ventas.

Saludos

Dirección web: [http://www.universomatriz.com]

                      ***NEUROFISIOLOGÍA DE LO TRASCENDENTE**

Merece la pena dedicar todo este apartado a comentar el interesante y aclaratorio libro del Dr. Francisco J. Rubia: El cerebro espiritual, el cual define la experiencia de lo trascendente de la siguiente manera:

"El sentimiento o impresión subjetiva de alegría extraordinaria, de atemporalidad y de acceso a una segunda realidad que es experimentada más vívida e intensamente que la realidad cotidiana y que está producida por la hiperactividad de estructuras del cerebro emocional”.

Concretamente se refiere a todo lo largo de su exposición al sistema límbico o cerebro medio, sede de nuestras emociones y sentimientos. El sistema límbico está compuesto de diferentes zonas situadas en el centro del cerebro, no obstante no es un sistema cerrado sino que sus ramificaciones están conectadas con la corteza cerebral -preferentemente con el Hemisferio Derecho- influyéndose mutuamente.

El pensamiento estimula a nuestra parte sensible sustentada en una gran variedad de sensaciones, emociones y sentimientos que responden al tipo o calidad del pensamiento en cuestión. Pero también ocurre lo contrario, las sensaciones, emociones y sentimientos inciden y condicionan al pensamiento. Hoy día se sabe que hasta el 95% de los estados de bienestar o malestar tienen su origen en las microbiotas, los miles de millones de microorganismos que componen la flora intestinal y que influyen en nuestro cerebro. Es por dicha razón por lo que un sentimiento va acompañado de un pensamiento y viceversa. En esta interacción dual la memoria es selectiva en razón a que nuestra parte sensible es la que registra las vivencias y los datos asociados a ella. Por consiguiente mientras mayor sea el impacto sensible de una experiencia sea ésta feliz como traumática, el sistema límbico lo registra con mayor intensidad y con memoria a largo plazo.

En el lenguaje simbólico de los 4 Elementos podemos afirmar que las vivencias de las emociones del elemento Agua quedan registradas en el elemento Tierra; allí arraigan, se cristalizan y pueden pervivir durante toda una vida. Asimismo, el aprendizaje en el terreno intelectual depende de nuestro interés y de la motivación que tengamos por el tema en cuestión y, consecuentemente, nos será mucho más fácil retenerlo y guardarlo en la sensibilidad selectiva de la memoria. Ésta queda relegada al inconsciente que es el archivo sensible de la información, pudiéndose recuperar en el momento que se requiera, puesto que nuestra sensibilidad anímica se impregna de la memoria que tiene sentido para ella. Se puede hacer una analogía con los archivos de un ordenador los cuales permanecen en estado inactivo o atemporal hasta que pinchemos en uno de ellos, entonces es cuando se actualiza abriéndose y posibilitando tener acceso a la información que estaba archivada.

En otro apartado nos comenta Francisco J. Rubia su punto de vista sobre el concepto del espíritu.

"Por esta razón, si decimos que el mundo de lo sobrenatural es el mundo de los “espíritus”, chocamos de nuevo con el concepto de espíritu, que no es aceptado hoy día por la inmensa mayoría de neurocientíficos al ser un término que no es ni comprobable ni falsable, siguiendo los criterios del filósofo austríaco Karl Popper, es decir, que no es una hipótesis científica”

Quiero aclarar que no es lo mismo la espiritualidad, una tendencia a la trascendencia que es innata en el ser humano y por tanto universal, curiosamente registrada en una de las zonas más arcaicas del cerebro, que las religiones que se apropian de dicha tendencia natural hacia lo trascendente para acotarla, encorsetarla, darle nombre de dioses y erigirse en los intérpretes y mediadores de dichas divinidades.

Lo que es innato y universal en el ser humano termina siendo la fuente de grandes conflictos cuando una jerarquía religiosa se apropia limitando el espacio espiritual e imponiendo sus dogmas y mandatos según sus propios intereses. Por consiguiente, dichas instituciones han acuñado el término* religión *como referencia al prometido vínculo entre el ser humano y una única determinada divinidad que es propia de cada religión, autoatribuyéndose en erigirse de puente para conseguir dicha unión con lo divino.

Aún así, Francisco J. Rubia plantea que el término espíritu no resultaría el más adecuado para designar las vivencias transpersonales y místicas que están conectadas mayormente con una hiperactivación de la zona límbica cerebral pertenecientes al dominio del alma, o plano anímico. Tiene parte de razón, no obstante, esta vivencia trascendente es posible gracias a la colaboración entre esta dualidad innata en el ser humano, siendo por un lado el espíritu de la persona el que incita al alma, la mueve y la guía hacia la búsqueda de la realidad trascendente y universal, pero por otra parte, es el alma del sujeto la que vive dicha realidad mística por medio de la activación de su sistema límbico. El intelecto puede posteriormente intentar explicar -en la medida que se puede-, dicha experiencia más allá de nuestra dimensión espacio tiempo.

Por consiguiente, podemos aplicar la trascendencia personal tanto en el ámbito del alma como en el del espíritu, pues ambos son necesarios para dicha vivencia. En el primer caso se traspasa las barreras de la restringida sensiblidad y capacidad amatoria del ego, para penetrar en el espacio transpersonal del puro amor omniabarcante. En cuanto a la trascendencia del espíritu tiene su expresión en el conocimiento profundo, en la Razón pura, en la consciencia de las causas y sus relaciones. Aristóteles la llama Alma racional . No solamente hay que amar a lo inefable y a lo sagrado con el alma, sino también hay que entenderlo con la luz del espíritu. Es el dilema tradicionalmente excluyente y dualista entre la fe y la razón, la mística y la ciencia, que tantas discusiones y malentendidos ha originado a lo largo de la historia. Está llegando la hora en nuestra percepción de la Vida de integrar dicha fraccionada visión en una dualidad inclusiva para la integración del ser humano.

Enumerando en su libro - El cerebro espiritual-, el medio por el cual se puede desencadenar una experiencia transpersonal es tan variada que es casi imposible no haberla experimentado más de una vez a lo largo de la vida, en donde factores como el aislamiento, el silencio, la meditación, la creatividad, la danza, la música, la felicidad, la depresión, el sufrimiento, la sexualidad, el contacto con la naturaleza, a través del sueño, con la ingesta de sustancias enteógenas e incluso en las personas con epilepsia, puede darse una predisposición a experimentar dichos estados.

Otra visión científica que se expone en El Cerebro Espiritual es el planteamiento de que los estados místicos y trascendentes en realidad son una regresión a los tiempos arcaicos, un tipo de consciencia holística en el que el hombre primitivo vivía sumergido. La razón de ello es porque el cerebro límbico sede de nuestras emociones se desarrolló anteriormente a la corteza cerebral. En mi opinión y en este caso el término regresión o involución no cabe aludir a una cualidad de inferioridad en relación al neocortex, porque es evidente que son propiedades diferentes y no comparables entre sí, porque es cómo si nos planteáramos que es mejor: sentir o pensar. Con la aparición del neocortex el cerebro completa su trayectoria funcional y aporta la parte racional y verbal complementaria al sistema límbico. Incluso el hemisferio derecho es como si fuera una prolongación de aquél en el neocortex por sus características sensibles. De hecho el neuropsicólogo ***Allan Schore" en su libro "Disregulación Afectiva y Trastornos del Self” nos dice:

"Los estudios neurobiológicos indican que el hemisferio derecho, el cual más que el izquierdo está profundamente interconectado con el sistema límbico (sede cerebral del mundo emocional) y está fundamentalmente implicado en la respuesta y el afrontamiento del estrés, experimenta un espectacular crecimiento en la infancia temprana…”

Por todas las menciones y citas que aparecen en El Cerebro espiritual, por diferentes autoridades relacionadas con el tema, se compara las vivencias místicas y espirituales que nos proporciona la hiperactivación límbica con el estado de unión con la totalidad comparable, como se argumenta, al estado de felicidad del “paraíso perdido.” en dónde no se daba las separaciones ni divisiones propias de la mente dualista o mente-ego. Efectivamente, en la medida que hemos ido alejándonos de nuestras raíces, vagamos perdidos en la división de nuestro propio ser preguntándonos ¿Quién soy, de dónde vengo y adónde voy?

Esa añoranza que arrastramos de unidad, arranca de los tiempos en que la humanidad vivía integrada con la naturaleza y sostenida por la* Gran Madre *. Pero como la Vida es movimiento, experimentación y no estancamiento, tuvimos que salir de dicho estado paradisíaco -como muy bien se nos indica en la parábola del Hijo Pródigo- y experimentar otra realidad diferente y poder valorar desde “afuera” lo que perdimos. En ese afán por querer conquistar cada uno la felicidad perdida nos hemos volcado únicamente en la conciencia del yo externo, e incluso buscamos fuera de nosotros a la propia divinidad que somos; y en esta huida interna de nuestro ser, mientras, nos vamos aniquilando unos a otros en eternas batallas, al mismo tiempo que vamos destrozando el propio habitat. Es de esperar que llegue el día en que dejemos de buscar fuera nuestra identidad e iniciemos el retorno hacia nuestras raíces viviendo en consonancia con la identidad viva llamada Gaia, el Alma del Mundo o Alma Mater en su proyección universal.

Por último paso a comentar la gran dicotomía existente en la interpretación que hacemos de la realidad desde una mente fraccionada o visión dual excluyente. Por ejemplo: Francisco J, Rubia se plantea si existe una realidad ahí fuera independientemente de nuestro cerebro o bien es el cerebro el que crea la realidad. Él se decanta por el cerebro que es el que crea la segunda realidad sobrenatural o espiritual. Sobre las experiencias místicas de los tiempos antiguos comenta:

"Es más que probable que esta posibilidad de acceso a una realidad espiritual lo que hacía era reforzar la creencia en la existencia de un mundo sobrenatural, así como la existencia de un alma. Lejos estaban entonces los humanos de sospechar que ese mundo podía ser fruto de la actividad cerebral. Y todavía hoy muchas personas siguen creyendo en la existencia de ese mundo como algo independiente del cerebro”

Ante dicha afirmación me hago el siguiente planteamiento. ¿es que acaso puede existir alguna vivencia externa como interna que nos pueda llegar sin ser mediada por la activación de alguna zona del cerebro? Tanto si nos dañamos físicamente, como si reaccionamos emocionalmente ante una situación, charlamos con unos amigos, o estamos concentrados en el estudio e incluso en estado de meditación y de éxtasis, todo es registrado por el cerebro, traduciéndose en una gran variante de sinapsis neuronales entre diferentes zonas del mismo.

La línea racionalista y materialista de la ciencia piensa que la información está alojada en alguna zona del cerebro, cuestión que todavía no han conseguido demostrar por más pruebas experimentales que se han hecho.

Existe una segunda línea de investigación paralela cuyo mayor exponente es el bioquímico y escritor* Rupert Sheldrake con su teoría sobre los Campos de Resonancia Mórfica, por la que todo tipo de información está registrada en diferentes campos según sea su frecuencia. Es una versión cientifica y coincidente con los* Registros Akáshico de la tradición hindú:

“Éstos son una memoria universal de la existencia, y representan un espacio multidimensional dónde se archivan todas las experiencias del alma, incluyendo todos los conocimientos y las experiencias de las vidas pasadas, la vida presente y las potencialidades futuras.”

Visto desde la perspectiva que nos posibilita los campos de información, el cerebro es concebido como una unidad o estación central desde dónde recibimos y a su vez transmitimos todo tipo de información.

Desde el punto de vista que nos ofrece también la Física Cuántica el universo es un Hipercampo en el que cada componente influye sobre la totalidad y ésta en cada parte. Asimismo, poseemos filtros selectivos de protección que impiden que nos llegue más información de la necesaria, ya que de no existir dicha selección cerebral no podríamos soportar ni codificar tantísima información.

Luego, la dicotomía que se ha indicado al principio de si la realidad que vivimos está en nuestro cerebro o fuera de ella, no tiene sentido alguno ante el planteamiento mucho más avanzado y científicamente admitido de que somos diminutos núcleos de información sumergidos en un Hipercampo Informático e interactuando con cualquiera de las incontables frecuencias del mismo.

En un siguiente apartado Francisco J. Rubia hace un símil entre la primera realidad cotidiana y la segunda realidad o trascendente, explicando de que ésta última puede ser una construcción cerebral, algo parecido a lo que vivimos en la primera realidad.

“Si las experiencias espirituales son el resultado de la actividad de ciertas estructuras del cerebro, eso significa que esa segunda realidad a la que se accede no está fuera, sino dentro de nosotros. Si suponemos que es una realidad exterior, estamos proyectando hacia afuera lo que está dentro de nosotros. Algo parecido a lo que hacemos también con la primera realidad o realidad cotidiana, que en su inmensa mayoría es una construcción cerebral”.

Es cierto que cuando miramos algún objeto, por ejemplo una manzana, son las diferentes zonas especializadas del cerebro las encargadas de darle forma sólida, textura, color, olor y sabor cuando la comemos. Y eso ocurre con todo lo que el cerebro pueda captar de la información que le llega del exterior a través de los 5 sentidos. Pero, ¿existe entonces la realidad de la manzana fuera de nuestro cerebro? Sin duda, la manzana existe fuera de nuestro cerebro y con identidad propia, aunque si bien en forma de onda en el campo informátivo de nuestra dimensión. Por consiguiente, cuando miramos a una manzana lo que hace el cerebro es colapsar la información onda, la fija y la transforma en un objeto físico con todo lujo de detalles como podemos apreciar en la realidad de nuestra vida cotidiana.

Consecuentemente, si el cerebro interpreta la primera realidad cotidiana y objetiva transformándola en objetos visibles, eso mismo puede suceder, y de hecho sucede cuando en un estado de hiperactividad nuestro sistema límbico conecta con un determinado tipo de frecuencia de onda perteneciente a una dimensión espiritual o de algún tipo de información universal. La realidad primera y fundamental es que vivimos sumergidos en campos de frecuencias incalculables. El resultado en cada persona puede llegar a ser de una subjetividad variopinta, puesto que en el *Campo de Resonancia Mórfica" está toda la memoria colectiva del Alma humana la cuales se actualizan según nuestra tendencias o preferencias.

De ahí que la imagen que puede aparecer ante una experiencia trascendental puede estar relacionada con una determinada creencia o vivencia de cada persona en cuestión, ya que ciertas imágenes resultarán más afines con la sensibilidad o con las creencias de cada cual. Por lo que es comprensible que cada persona se reafirme, llegado el caso, en su propia creencia o fe religiosa. Pero ya se trate de la visualización de una divinidad determinada o simplemente con la contemplación de la naturaleza o ante el arrobamiento que produce la belleza en cualquier tipo de expresión artística, la cuestión es que con mayor o menor intensidad la vivencia de lo inefable, del amor, del éxtasis y de la unión con la divinidad, pertenecen a un estado del Alma, siendo hoy día mensurable científicamente. Las formas o imágenes que pueden adoptar dichas experiencias trascendentales pertenecen a una existencia temporal. Pero el sentimiento de amor que nos despiertan, esto si pertenece a una realidad atemporal e inmutable de nuestro Ser.

Estas vivencias de lo trascendente arrastran desde los tiempo del hombre primitivo según se expone en El cerebro espiritual, puesto que dichos pueblos funcionaban mayormente con su sistema límbico. Es desde el nivel del alma, sobre todo en su estado primordial y sin otras interferencias, la que mejor puede conectar y recoger de otras dimensiones dicha especialidad del hipercampo, experimentándola y transformándola en plenitud emocional. Es por lo que resulta bastante razonable que el hombre primitivo pudiera tener más fácil acceso a dichos estados límbicos puesto que su habitat no estaba cargado de contaminación eléctrica, sonora y ambiental como la que tenemos actualmente, como tampoco de tanta comunicación como la que circula hoy día. La mente individual o mente ego estaba apenas desarrollada, ante lo cual su plano mental estaba más virgen en todos los aspectos, pudiendo tener fácil acceso a esa otra realidad trascendente, sintiéndose unido a la totalidad universal de la Vida.

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Hola Angela! que gusto en leerte nuevamente. Me hiciste pensar en el inconsciente colectivo de Jung y en la red espacio-memoria de Nassim. En muy probable que sean aspectos muy conectados entre ellos, capaz que es el mismo campo, o distintos aspectos del mismo campo, porque en todos ellos se requiere de memoria, es decir, de un hilo conductor.

Hola Inés, qué alegría me das cuando en algún momento de tus ocupaciones te das un paseo por los Foros y comentas algo siempre en un tono muy alentador y positivo. Muy agradecida.
Lo interesante sobre los Campos de Información es que por diversas vías y expresadas en diferentes lenguajes conceptuales, se llega a la misma raíz o base común.
Personalmente, he tenido en cuenta a Rupert Sheldrake con los Campos de Resonancia Mórfica, junto con el conocimiento oriental de los Registros Akashicos que vienen a significar lo mismo.
Aunque me gustaría saber ¿dónde específicamente podría leer algo sobre la Red espacio-memoria de Nassim? Sus investigaciones abarcan tantos aspectos científicos en relación al universo, que posiblemente se me haya pasado por alto.

Un gran abrazo
Angela

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En el Módulo 7 que está por salir he incluido una sección completa dedicada a la consciencia desde diversas perspectivas, entre ellas redes neuronales y la red de espacio memoria, específicamente los trabajos con el biofísico William Brown abordan la red de espacio memoria. Luego en el módulo 8 esperamos poder incluir una explicación más detallada. Abrazos!

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Gracias Inés, estaré pendiente del Módulo 7. Me interesa bastante saber cómo lo planteáis. Abrazos

Que bien! Además el Módulo 7 es imprescindible para poder comprender el Módulo 8, que incorpora la estructura fractal y la ley de escalamiento completa.

        LAS PROPIEDADES DEL SER BAJO UNA PERPECTIVA RELIGIOSA

1- Al llegar el Día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar.
2- Y de repente vino un estruendo del cielo, como si soplara un viento violento, y Llenó toda la casa donde estaban sentados.
3 - Entonces aparecieron, repartidas entre ellos, lenguas como de fuego, y se asentaron sobre cada uno de ellos.
4 -Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.
https://bibleview.org/es/biblia/hechos1/pentecostes

Este pasaje del Nuevo Testamento en dónde se celebra la festividad judía de Pentecostés es muy revelador para comprender la relación del espíritu con el elemento Fuego, como con el elemento Aire, como ya se ha expuesto en un gráfico en el primer artículo de Las Propiedades del Ser .

El segundo párrafo dice que el fenómeno acaecido vino del cielo -dirección alta o Yang-, y en forma de estruendo como si soplara el viento. Entonces, dicho viento se transforma en lenguas de fuego. Tanto la forma de lengua que adopta el fuego, como su situación encima de la cabeza de los apóstoles nos hace referencia al fenómeno lingüístico de comunicación -Espíritu/Aire- que está emergiendo en dichas personas por el impulso transformador del Espíritu/Fuego. A partir de dicho momento los apóstoles adquieren el poder de hablar en todas las lenguas existentes de aquellos tiempos, ya que la misión consistía en predicar la palabra de los textos sagrados al mundo y poder convertir al cristianismo a los pueblos de su época. En resumen: el texto evangélico muestra la capacidad de la acción transformadora del elemento Fuego que produce unas capacidades linguísticas en los apóstoles allí reunidos como para poder expandir sus enseñanzas a todos los países. Es decir, la comunicación plenamente expansiva del elemento Aire.

También es interesante observar que el paso del culto de la Gran madre a las religiones puramente patriarcales como son las monoteístas, se va a ir dando progresivamente en etapas intermedias representadas por las religiones politeístas. En éstas últimas se conserva todavía el culto al modelo femenino por medio de las diosas aunque compartido con el culto a los dioses, aunque el poder supremo lo ostenta ya un dios.

Por otro parte dichas religiones politeístas no tenían mayor problema en conservar, engrosar y adaptar con otros nombres, los panteones de dioses y diosas de los pueblos que iban conquistando, puesto que eran tolerantes con los otros cultos religiosos. Sin embargo, las religiones posteriores monoteístas en dónde el modelo netamente patriarcal se vuelve totalmente cerrado y único, es cuando se elimina todo vestigio de la diosa. Se rompe con las costumbres y símbolos anteriores que viene desde los tiempos de la Gran madre junto con el posterior politeísmo, los cuales eran pródigos en representaciones de la divinidad en forma de esculturas, estatuas y efigies porque lo sagrado de la Vida estaba muy vinculado con el elemento Tierra y, consiguientemente, con sus atributos relacionados con la riqueza y creatividad de las formas que adquiere la dimensión sólida de la materia. El elemento Agua contribuía aportando su naturaleza voluptuosa y bella como monstruosas que imprimían en el alma todo tipo de sensaciones. En los tiempos del culto a la Gran madre era por tanto natural que ésta fuese representada bajo forma humana, lo cual se mantuvo vigente en las religiones politeístas con la proliferación de estatuas tanto de diosas como de dioses.

Con la instauración de las religiones monoteístas vinculadas con el elemento Aire se rompe la relación con todo lo que simbolizaba las formas materiales del elemento Tierra. Se prohíbe todo tipo de representación de imágenes de la divinidad bajo el concepto de idolatría. Se instaura una nueva forma de perpetuar las creencias bajo el predominio y la expansión lingüística netamente Yang. Es evidente que el fundamento de las religiones monoteístas se establece por las escrituras sagradas o palabra de Dios. La disciplina de la lectura reiterativa de sus textos es contemplada como una vía de acceso a la divinidad de la que todo hombre creyente está obligado. Por cierto, la lectura de los textos sagrados era competencia exclusivamente de los hombres, en las mujeres estaba mal vista e incluso prohibida el conocimiento intelectual o representación del Aire. El Espíritu Santo adquiere la figura de una paloma, siendo los pájaros en general los que se mueven a través de dicho elemento aéreo y especialmente a la paloma se le ha utilizado como mensajera. Dicha expansión doctrinal no va sola sino que va acompañada del Fuego como propiedad transformadora que posee este elemento.

El problema que puede acarrear dicha combinación en el ámbito de lo religioso, es que en más de una ocasión se han producidos, hasta el día de hoy, resultados altamente destructivos y demoledores por la gran violencia que conlleva la expansión y adoctrinamiento de las enseñanzas dreligiosas: la devastación de los pueblos conquistados en nombre de un dios, por la destrucción de las culturas y obras de arte; pero sobre todo por el inmenso coste de sufrimiento y de vidas humanas que estas forzadas conversiones han supuesto. Las guerras llamadas “santas” de las religiones monoteístas y la “Santa Inquisición”, son un claro ejemplo de ésto a lo largo de la historia religiosa.
Se puede constatar la relevancia que toma el elemento Fuego Yang y sus variantes como es el rayo y el trueno entre los dioses de algunas religiones. El rayo utilizado como arma de fuego para arrasar todo lo que un dios en concreto consideraba que había que destruir, lo vemos en algunos ejemplos:

Zeus-Jùpiter y el rayo en la mitología griega y romana,
Thor , dios del rayo y del trueno en los mitos nórdicos
Indra , dios de la guerra y el trueno en los Vedas Agni, dios del fuego en los Vedas
Lei Tsu, dios del trueno chino
Huitzilopochtli, dios azteca de la guerra, del fuego y del sol
Illapa , dios inca del rayo y del trueno
Catequil, dios andino del rayo y del trueno
Jehová, dios hebreo. En el monte Sinaí se le presenta a Moisés en forma de una zarza ardiendo que no se consume y una voz que dice: Yo soy el que soy. Soy el dios de tu padre, el dios de Abraham, el dios de Isaac y el dios de Jacob. O sea, el dios de los patriarcas.

En el polo opuesto tenemos al alma/Luna, y su misión es la de hacernos sentir. Con ella vivimos en el mundo de las sensaciones, emociones, sentimientos y deseos. Todo este abanico lo reúno en un sólo término: sensibilidad . La sabiduría popular dice que el amor es ciego y ciertamente el sentimiento al igual que la Luna no posee luz propia, a menos que sea iluminada por los rayos del espíritu/Sol y entonces el amor se vuelve inteligente. Es cierto que mientras más estamos emocionalmente embargados o “embriagados” en una situación, menos capacidad de razonamiento y de objetividad poseemos. Los sentimientos son bastante cambiantes, dependiendo de las situaciones fluctúan como las olas del mar, pero si los acompañamos con una buena dosis de entendimiento y de comprensión entonces, cogen peso, arraigan y se vuelven estables. -elemento Tierra.
Con la luz del espíritu/Sol alumbrando nuestro inconsciente es cuando podemos acceder y mirar en las aguas internas que de oscuras se vuelven transparentes y así podremos tomar consciencia de lo que está ocurriendo dentro del profundo espacio de nuestro océano particular, dónde encontraremos las llaves que nos abren las puertas del conocimiento. Es lo que hizo Jung cuando en sus crisis bajaba a las profundidades del inconsciente y pudo tomar nota de los diferentes arquetipos existentes, dándole así un gran avance hacia una nueva psicología arquetípica. Entre otras cosas, en la bajada hacia el inconsciente y estando iluminado por la luz del espíritu, es cuando podremos reconocer y darle nombre a nuestros fantasmas y monstruos de la psique, puesto que es una manera de adquirir poder sobre ellos. D en ominarlos es dominarlos desde dentro, ya que conoceremos su verdadera naturaleza.

“La palabra “dominio” viene del latín dominium y significa “perteneciente al poder que tiene uno sobre su casa”. Sus componentes léxicos son domus (casa), inus (relativo a). De este dominio interno se deriva la palabra domingo o “día del Señor” aunque en el idioma inglés es Sunday o “día de l Sol” . w ww.deChile.net

Pues sí, todos nosotros podemos comprobar cómo en nuestra naturaleza humana existe esa parte sensible de nuestra alma/Luna que se implica en vivir la aventura humana con todo lo que conlleva de gozo y de sufrimiento, de placer y displacer, de dolor y de alegría, de subida al cielo y de bajada al infierno. El alma se entrega a vivir la vida -en expresión popular se dice que una persona se moja, -elemento Agua- cuando ante una situación se implica de lleno emocionalmente, mientras que el espíritu/Sol, allá arriba, y desde otra perspectiva contempla atentamente, sentado en su real trono, las aventuras y desventuras, - culebrones-, de su otra mitad, sabiendo que ella le hace partícipe de todas sus cuitas y pormenores. El Espíritu Sol se encarga de iluminarla en su peregrinaje terrestre, pues el majestuoso aprende y amplia su consciencia con los avatares de su parte complementaria. Si las emociones alma/Luna son demasiado fuertes, afecta a la mente y la ofuscación mental impide que la persona pueda pensar y ver con claridad, o sea, la luz solar se halla colapsada. El reflejo de este estado interno lo tenemos en el fenómeno físico del eclipse solar por la interferencia de la Luna entre el sol y la Tierra.

¿Qué puede significar, entonces, la condenación del alma en el infierno o también el alma purificándose en el purgatorio según la religión católica? ¿Qué hay detrás de esta afirmación que parece ser bastante cruel y perversa si la interpretamos literalmente? Sin embargo, tiene una explicación coherente si la aceptamos como un lenguaje metafórico del comportamiento de la psique o alma. Fijaros que la condena y el purgar por medio del elemento purificador del Fuego se refiere al alma y no al espíritu. Pues bien, esto ocurre cuando a nuestros deseos, emociones y sentimientos les falta la dirección luminosa e inteligente de nuestro espíritu/guía, entonces, nos encadenamos/condenamos , -hoy día utilizamos popularmente la palabra enganche , para señalar a situaciones, a conceptos, a grupos ideológicos que anulan la voluntad y nuestra libertad, en definitiva, anular al ser.

Lo mismo ocurre con la adicción a las drogas y a las relaciones personales insanas y autodestructivas. Cuando vivimos dichas terribles y angustiosas dramatizaciones, son realmente auténticos sufrimientos anímicos, infiernos eternales, círculos viciosos, los cuales, una vez dentro, a la persona le resulta imposible poder salir. La palabra “Infierno” viene del latín inférnum o ínferus: ‘inferior, subterráneo’, siendo el inframundo de las religiones y de los mitos. Y es que en la medida en que nuestros sentimientos y emociones alcanzan unas cotas de intensa profundidad de sufrimiento, la eternidad que se experimenta de estar en un infierno se vive como una inmensa y gran realidad aplastante, abrumadora, aunque dicha eternidad sólo dure unos cuantos segundos mensurables en el tiempo.

Hay que concienciar que una vez que hemos penetrado en profundas zonas del alma entramos en lo atemporal, son momentos de totalidad, vivido en un espacio absoluto y en tiempo cero. Estas intensas vivencias del alma en su atemporalidad también se pueden invertir y cambiar de dirección, experimentándose como estados de éxtasis, arrobamientos místicos, unión con el Todo o amor universal, por poner algunos ejemplos. Descartes pronunció una frase que se ha hecho “viral” a lo largo del tiempo: “Pienso, luego existo” Pero la realidad es que la Vida se experimenta a través del gran repertorio de la sensibilidad del alma. Lo olvidó completarlo diciendo: “Siento, luego soy”

Un alma atrapada emocionalmente a una situación enfermiza y degenerativa, generalmente va acompañada de un paquete de pensamientos dañinos que giran como un círculo vicioso alimentándose mutuamente en dicha prisión. Podríamos decir que el alma de una persona está encadenada cuando su espíritu es muy débil y no le puede ayudar con su luz y fuerza de empuje para poder luchar y salir del infierno en el cual está sometida. Para estos casos se hace necesaria la ayuda de personas expertas que puedan ejercer sobre la víctima un poder sanador, hasta que su espíritu se fortalezca, vaya tomando conciencia y pueda llegar a ser autosuficiente para retomar las riendas de su vida.
Cuando el alma entra en un agujero negro debe ser salvada de su cautiverio, y del sueño hipnótico que como terrible pesadilla la tiene apresada. En el inconsciente colectivo existen esos mensajes de salvación, y no solamente en el lenguaje figurativo de la religión, sino que a través de los mitos y de la cultura popular; lo podemos encontrar en sus cuentos y leyendas. El alma es representada por una doncella o princesa que es salvada de la cueva en donde el dragón o cualquier tipo de monstruo la tiene cautiva. El monstruo que la retiene no es ni más ni menos que el estado autodestructivo de la propia psiquis.

El término psiquis proviene de la mitología griega de Psique, una doncella tocada por la flecha del amor de Cupido, el dios del deseo amoroso. Pero Psique desobedeció a Cupido y para poder unirse de nuevo con su divino amante tuvo que cumplir con cuatro tareas sumamente difíciles e impuestas por Afrodita; entre ellas bajar al Hades-infierno, y recuperar parte de la belleza que había perdido. Después de pasar por varias peripecias, Eros voló hasta su cuerpo y la limpió del “sueño estigio” de sus ojos, un vapor narcótico que la tenía sumida en una amnesia o inconsciencia. Finalmente celebraron sus bodas y Psique consiguió la inmortalidad.

Esta narración mítica nos habla del “principio celestial del espíritu” o “príncipe celeste” que como en otros cuentos: La bella durmiente o Blancanieves , es el que salva a su amada despertándola con un beso de su profundo sueño , - alusión a vivir en un estado de inconsciencia-, o bien, rescatándola del cautiverio de algún monstruo producto de su propia psiquis. El alma/doncella ha llegado a un punto crucial de receptividad a la luz del espíritu y, con ello, puede emprender el camino que por naturaleza le corresponde: Unirse a su amado y reinar junto a él, en el país del “nuevo cielo” y de la “nueva tierra”. El amor ciego se ha convertido en amor consciente, puesto que la sensibilidad del alma iluminada ha arraigado – elemento Tierra-, en una nueva visión más amplia e inteligente de la Vida -elemento Aire. Es una alusión a la unión consciente de la Dualidad Universal, simbolizado en el Yin y el Yang.

Podríamos preguntarnos: ¿es acaso el espíritu siempre positivo? Depende, pues también existen en las tradiciones los malos espíritus y los llamados espíritus burlones. Es decir, el mundo de las ideas y de los pensamientos puede ser muy variopinto e incluso tremendamente perverso cuando no va acompañado, en este caso, de la cualidad sensible y amorosa del alma. También en los cuentos encontramos referencias sobre la “salvación” o regeneración de una parte del ser sobre su complemento, siendo en estos casos el amor del alma la que es capaz de transformar al monstruo de la psique humana en una persona sensible. Es el caso de La Bella y la Bestia. También es un clásico el beso que la doncella le da a una rana y ésta pasa de ser un príncipe que estaba bajo el efecto de un nocivo encantamiento a transformarse en un príncipe encantador . El modelo de espíritu rebelde está simbolizado por Lucifer que se opuso al mismo Dios. Quizás y por eso mismo el calificativo de Espíritu Santo , se haya enunciado para distinguirlo de su contraparte negativa.

También se ha escrito sobre la idea del espíritu de un pueblo o de una nación que surge a partir del siglo XVIII en el romanticismo francés, aunque encontrando su máxima expresión en Alemania. En resumen, viene a ser como fuerzas creativas formadas por la lengua, leyes, y acontecimientos que se van plantando cual una idea-semilla en el inconsciente de un colectivo que comparte un mismo suelo y una misma historia, generando como resultado la identidad propia de un pueblo. Es muy enriquecedor las diferentes identidades de los pueblos, pero habría que ver qué tipo de espíritu se implanta en un pueblo o nación, pues si éste se sustenta en ideas de superioridad, de “sentirse elegido”, es evidente que resulta bastante peligroso para los otros pueblos contemporáneos; como queda claramente reflejado en la historia en los casos de predominio religioso o de predominio de raza, o bien de ambas cosas. Como ejemplo de esto último, no hace falta más que coger el Antiguo Testamento y verificar las despiadadas órdenes que Jahvé daba a su pueblo elegido. Estaríamos, ante la manifestacion de un espíritu de raza, religioso, patriarcal y diferenciador llevado a su máxima expresión, en cuanto conlleva un afán de conquistar, dominar y destruir todo lo que no esté en consonancia con sus ideologías y creencias.

Pero sí es interesante destacar que en el Nuevo Testamento y concretamente en los Evangelios, las enseñanzas de Jesús son diametralmente opuestas al dios de los israelitas, en el sentido de que es una doctrina de amor, solidaria, de paz y de perdón y, por supuesto, de máximo respeto hacia la mujer. Cuesta trabajo creer que el Dios Padre al que se refiere Jesús, tuviese algo en común con la identidad llamada Jahvé de los pueblos semitas. El mensaje de Jesús -sea éste leyenda o personaje histórico-, fue totalmente revolucionario para una época en donde las normas imperantes eran: “ojo por ojo y diente por diente” transformándose en ofrecer la otra mejilla si alguien te daba una bofetada y, de perdonar setenta veces siete al que te ofendía.

Indudablemente era una visión amorosa de la vida y de las relaciones humanas para recuperar y, con ello ¿acaso equilibrar el desajuste que se había producido en la balanza entre el Yin-Yang por una doctrina patriarcal excesivamente cruel y dura? Valores Yin que se habían perdido después de varios milenos de tanta dureza y barbarie humana. Evidentemente, eso nos transmite las enseñanzas de Jesús basadas en el amar al prójimo como a tí mismo. Desgraciadamente, no acabamos de aprehenderlas para superar el rechazo hacia el prójimo, el querer destruir lo que consideramos que es enemigo por el solo hecho de que es diferente a lo nuestro, es una realidad que aún persiste fuertemente en los pueblos y en las sociedades de hoy día.

Viendo estas diferentes características del espíritu, es natural preguntarse: ¿Por qué la enseñanza religiosa condena únicamente al alma y no al espíritu? Si lo enfocamos bajo una visión moral religiosa, efectivamente no tiene sentido puesto que existen ideologías espirituales y creencias religiosas que fomentan el odio y la violencia. Consecuentemente, hay que ir más allá de una cuestión puramente moral y religiosa e indagar en el terreno psicosomático que es en dónde podemos encontrar una explicación a dicha distinción entre los dos aspectos; mental y sensible del ser humano.

Podríamos afirmar analógicamente que las ideas vuelan por los aires como las aves y al igual que hacen las moléculas en su estado gaseoso o elemento Aire. Entonces, cuando una idea-semilla llega a una persona, ésta puede que le atraiga o no, por lo que puede abrirse a ella o bien rechazarla, o sea, nos situamos en el terreno sensible del alma. Cuando nos abrimos a una determinada ideología, creencia, o conocimiento, ya no es únicamente una cuestión mental, sino que nuestra parte anímica o sensible se implica al identificarse con ella. Vemos la acción del elemento Agua: me gusta o no me gusta. El que nos identifiquemos o bien rechacemos una determinada forma de pensamiento o ideas-semillas, depende en cada caso de la madurez interna de cada persona, de la educación recibida, de sus experiencias, de sus tendencias, y de las circunstancias por las que esté viviendo en esos momentos.

Por consiguiente, si se abre emocionalmente a una determinada idea o a un cuerpo de creencias, dicha información pasa a ser ya parte de la persona y puede, si se cultiva, llegar a enraizar -elemento Tierra , encontrándonos ante una estructura o cristalización psicosomática, que en el caso de que éstas sea insana, resulta muy difícil su transformación o depuración como hemos visto anteriormente. Por supuesto, el proceso es el mismo ante las ideas-semillas que son inteligentes, luminosas y liberadoras que al ser plantadas en el alma, pueden aportarnos una calidad de vida superior en cuanto adquirimos autoconocimiento y compresión de las cosas con la capacidad para liberarnos de estados y situaciones negativas que en nada nos benefician y que anulan al propio ser.

Llegado a este punto de la narración entre la interacción Alma y Espíritu toca hacer una distinción entre dos niveles o frecuencias del Alma. El Alma/Luna o Alma/madre rige nuestra parte más ancestral e instintiva; se trata de las sensaciones y del reclamo del puro instinto como es la consecución de los alimentos y mantenimiento del hogar, de la protección de los hijos, de la conservación y sostenimiento de la propia vida y de la especie.

Sin embargo el Alma/doncella simbolizado por Afrodita/Venus, la eterna amante del Sol, representa otro nivel frecuencial o sensibilidad del alma. Con el Alma/Venus la lucha por la supervivencia se trasciende y ahora la persona -sin tener que perder las cualidades del Alma/Luna-, posee además una apertura anímica que la hace sensible al deleite del amor. Lo ama todo, se enamora y goza de la misma Vida, y por ello, atrae amor, es deseada y amada por dioses y mortales. El Alma/Venus representa al Alma doncella que, habiendo despertado ya del ensueño hipnotizador -que la tenía cautiva por los monstruos que habitaban en la sombra de su inconsciente-; sabe amar en libertad, no se aferra y por eso mismo no es aferrada por las garras de ningún monstruo. Venus representa la sensualidad de la Vida, la amistad, el compartir, el arte, es la pura creatividad. El Alma/Venus es la que se desposa en la boda alquímicas entre la amada y el amado. Esta sagrada unión es cantada por los mitos y la mística de todos los tiempos, incluso recogida por las leyendas y los cuentos infantiles. Nunca se ha transmitido un mensaje tan insistentemente y de tan variadas maneras, acerca del proceso de la unión interna del propio ser humano.

Astronómicamente, Venus aunque es un planeta y los planetas carecen de luz propia, sino que reflejan la de su estrella -en este caso la de nuestro Sol, a Venus se la conoce como la Estrella Matutina o Lucero del Alba, porque se la puede ver brillando en el firmamento las primeras tres horas antes del amanecer, precediendo al Sol. Igualmente es la que sucede al Sol manteniendo su brillo hasta las últimas tres horas después del atardecer y, de ahí su nombre de Estrella Vespertina. A Venus no se la puede considerar como un modelo antagónico del astro Rey como hace la Luna en su papel de Reina de la Noche. Tanto la Luna como Venus aunque son consideradas astrológicamente como arquetipos femeninos, no obstante y como se acaba de exponer, simbolizan dos facetas diferentes del mismo; ya que Venus por su acompañamiento y cercanía al astro rey en su recorrido, recibe el calificativo de Amante del Sol.

Veremos cómo nos narran los mitos, con su lenguaje simbólico, la unión entre el Alma y el Espíritu. Pero como sería alargarlo demasiado, lo dejaré para el siguiente artículo.

                  LAS PROPIEDADES DEL SER BAJO UNA PERPECTIVA RELIGIOSA  
                                                             -Segunda parte-

Vamos a ver cómo nos narran los mitos, con su lenguaje simbólico, la unión entre el alma y el espíritu. En las leyendas, los llamados héroes, semidioses o avatares, son hijos de la unión entre un potencial sobrenatural o espíritu y el alma de la persona. El factor masculino aporta su celestial semilla depositándola sobre una tierra virgen receptora, en dónde se irá gestando un ser que nacerá con las cualidades de sus dos progenitores; mitad humana y mitad divina. Estos héroes vienen para realizar una gran hazaña, la misión de su vida.

El factor del espíritu/Sol viene representado por personajes celestiales o bien que tienen su morada en las alturas como los dioses del Olimpo. En la mitología griega, Zeus, que tenía ganado una gran fama de mujeriego es un buen ejemplo de cómo se enamoraba de mujeres terrenales dejándolas embarazadas. Éstas a su vez, daban a luz a los héroes o semidioses. Estas mujeres como representación del factor alma, eran doncellas e incluso mujeres casadas, pero en éstas últimas y durante la concepción con el dios solar, no se daba la participación del esposo. Eran embarazos y partos todos ellos en circunstancias extrañas y fantásticas.

Algunos ejemplos de esta inseminación divina la tenemos en la leyenda de Heracles o Hércules. Su madre Alkeme, estaba esperando que su marido Amfitrión volviese de la guerra, pero Zeus se adelantó y haciéndose pasar por su esposo, yació con ella. De ese encuentro nació Heracles, al cual se le encomendó realizar doce trabajos enfrentándose a monstruos y fieras.

Otro héroe mitológico es Perseo, hijo también de Zeus y de Danae. El padre de ésta, Akrisio, rey de Argos, al enterarse por el oráculo de Delfos que moriría a manos de un nieto suyo, mandó encerrar a Danae en una cámara subterránea para que no la pudiese seducir ningún hombre. Pero, Zeus pudo llegar hasta ella en forma de lluvia de oro* a través del respiradero que había en el tejado de la prisión. Perseo también tuvo que luchar y vencer a varios monstruos.
*El color dorado está asociado al espíritu sol y el color plateado al alma luna.

El nacimiento del príncipe Gautama (Buda), también está rodeado de circunstancias extrañas que lo relaciona con el mito y no con una realidad física. Su madre, Maya (nombre equivalente al de María), tuvo un sueño en el que un elefante –Ganesa, el elefante sagrado-, la penetraba por el costado derecho. Los brahamanes interpretan el sueño como que Maya tendrá un hijo que alcanzará el estado búdico. Llegado el momento del nacimiento, el niño sale de la cadera derecha de la madre, sin herirla, al igual que ocurrió con María. En su vida también tuvo que luchar con los fantasmas de su sombra al igual que los dos héroes anteriormente mencionados.

Vamos a tratar de analizar a través de estas representaciones simbólicas, lo que son las bodas entre el alma y el espíritu, entre un espacio/sensible y virgen y un principio celestial o príncipe azul y, como diría San Juan de la Cruz: entre la amada y el amado. Interpretamos todos estos mitos y leyendas aplicándolo a la evolución del ser humano, que por otro lado, es lo que realmente nos interesa, ya que son todos ellos una información del proceso interno de realización que cada persona tiene que llevar a cabo consigo misma. Estamos hablando pues, de la unión del discernimiento y de la reflexión del individuo, junto con una cualidad pura, no contaminada o intoxicada de su plano sensible, y como consecuencia de esta interacción surge una nueva consciencia.

Este nuevo estado de ser que nace en el individuo más allá de los instintos y de la mente-ego, es todavía débil y con pocas defensas, comparable a un niño recién nacido, por lo cual debe seguir siendo alimentado para su crecimiento y desarrollo. En algunas narraciones se señala el peligro que corre el nuevo ser por parte del egóico y viejo poder del yo establecido, el cual ve amenazada su posición por el futuro rey que vendría y lo derrocaría; como se le predijo a Herodes y a Akrisios, abuelo de Perseo. Ambos representan los dominios reinantes de las viejas estructuras de la personalidad que lucha para conservar su exclusivo poder. Por ese motivo, cuando nacen Jesús y Perseo, sus madres lo tienen que poner a salvo porque sus vidas corren peligro. No obstante, los héroes a lo largo de su evolución y tras vencer grandes pruebas –el encuentro con los monstruos de la Sombra-, consiguen realizar la transformación interna a la cual estaban predestinados. Dicho proceso no se puede llevar a cabo si no es por la colaboración entre el alma y el espíritu, naciendo el nuevo ser que consigue plasmar o cristalizar dicha transformación.

Nos centraremos entonces en el Misterio de la Encarnación, la leyenda que culturalmente nos es más familiar, e intentaremos analizarla a través de los elementos simbólicos que conforman la trama del relato. Es declarado lógicamente un misterio porque si lo queremos interpretar literalmente o con la mente racional es imposible llegar a comprender nada, se acepta como un dogma de fe y punto.

.“* **sexto mes, el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una joven prometida en matrimonio a un varón, de nombre José, de la casa de David, y el nombre de la virgen era María. Y entrando donde ella estaba, le dijo: “Salve, llena de gracia; el Señor es contigo. Al oír estas palabras, se turbó y se preguntaba que podría significar este saludo. Más el ángel le dijo: “No temas María, porque has hallado gracia cerca de Dios. He aquí que vas a concebir en tu seno, y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado el Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre, y reinará sobre la casa de Jacob por los siglos, y su reinado no tendrá fin”. Entonces María preguntó al ángel “¿Cómo será eso, pues no conozco varón? El ángel le respondió y dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá; por eso el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios. Y he aquí que tu parienta Isabel, en su vejez también ha concebido un hijo, y está en su sexto mes la que era llamada estéril: porque no hay nada imposible para Dios” Entonces María dijo: “He aquí la esclava del Señor. Séame hecho según tu palabra” y el ángel la dejó. (Lucas 1:26,38)

En principio, el ángel -que significa mensajero-, anunciador del acontecimiento tanto en el caso de María como en el de su prima Isabel es Gabriel. Este ángel aparece también en la Bíblia en Daniel;8:15 y 9:21. Le expresa concretamente a Daniel que ha ido a darle inteligencia para poder hacerle comprender una visión que éste había tenido y, que por lo visto, no sabía interpretarla. Ante lo cual podemos deducir que Gabriel con sus simbólicas alas pertenece al elemento Aire que como ya sabemos, representa el mundo de las ideas, de la comunicación y de los mensajes. Cuando la mente individual consigue romper sus propios y estrechos límites se vuelve receptiva a la Mente Universal, de la cual va extrayendo una gran riqueza de conocimiento y sabiduría.

El medio o canal por el cual se establece comunicación entre el nivel particular y el universal está simbolizado mitológicamente por Mercurio, el encargado de llevar los mensajes de los dioses a los humanos. El hecho de que Mercurio venga representado también con alas, bien en los pies o en la cabeza, nos habla de que el medio por el que se mueve este mensajero es a través del elemento Aire, al igual que el ángel Gabriel y lo expresamos en el lenguaje popular diciendo: las ideas vuelan. Asímismo el medio de comunicación utilizado desde tiempos antiguos ha sido la paloma mensajera y de la primera que tenemos noticias ejerciendo como tal fué la paloma que a Noé le informó sobre el decrecimiento de las aguas en el Diluvio Universal.

Tomemos ahora a la principal protagonista de la narración en la figura de la Virgen María como modelo de un estado determinado del alma. La palabra “virgen” proviene de la palabra latina Virgo, significando doncella y pura. Virgo da su nombre a una constelación del Zodíaco perteneciente al elemento femenino Tierra. El significado que se deduce consecuentemente, es el de un terreno o espacio interno que contiene una sustancia anímica lo suficientemente depurada de influencias densas y nocivas como para servir de receptora a las radiaciones lumínicas de la conciencia superior o mente universal del Espíritu.

Consultando el Glosario Teosófico de H. P. Blavatsky, nos dice al respecto que los nombres María, Maia y Maya forman un nombre genérico cuya raíz es MA, siendo su significado de nodriza, o aspecto nutriente de la Vida, correspondiendo con la labor de la madre. El mes de Mayo según el pagano Plutarco está consagrado a Maia y Vesta, nuestra madre tierra, nodriza y sustentadora. Esta misma raíz entre los griegos significa madre, con lo cual nos volvemos a encontrar con la misma cualidad sustentadora de la Vida.

María es el mar, y en su más profundo simbolismo expresa a las Aguas Primordiales que da origen a la creación universal, el océano profundo, el abismo infinito, el espacio sustancial y oscuro de lo que personalmente nombro como Sustancia/espacio/madre siendo desde donde surgen las infinitas posibilidades de la futura materia del universo. María es pues el símbolo de la Gran Madre Cósmica. Gráficamente en la letra m -que es por excelencia la letra sagrada de diferentes lenguas-, están representadas las olas del mar al igual que están representadas en el signo zodiacal de Virgo:

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Continuando con el relato de la anunciación del ángel Gabriel, en él se dice que María está en el sexto mes de embarazo al igual que su prima Isabel. ¿Que nos puede decir esta información que aparentemente carece de importancia? Pues bien, analicémoslo: como hemos dicho el signo zodiacal de Virgo -virgen-, pertenece al elemento Tierra o Yin el cual está situado en el sexto lugar de la rueda zodiacal y regido precisamente por Mercurio el mensajero de los dioses. ¿Casualidad?

Esta información simbólica de Virgo nos habla de una tierra o espacio interno en dónde se lleva a cabo el proceso de elaboración y transformación profunda de una materia anímica sensible y receptiva que permita la incidencia de la fuerza/luz del espíritu. No pudiéndose llevar a cabo este proceso si el alma permanece cerrada y poniendo resistencia a la radiación espiritual; ésta rebotaría impidiendo su penetración en el espacio anímico para la gestación de un nuevo cuerpo producto de la unión anímica/espiritual. Se supone que esta era la finalidad de los alquimistas en sus laboratorios. A partir de una materia densa transmutarla en oro, símbolo del espíritu.

No es casual que precisamente sea el signo de Virgo el que rige en el cuerpo la zona del aparato digestivo. Es en el laboratorio de los intestinos en dónde se lleva a cabo la labor de separar y transformar el bolo alimenticio para que éste pueda ser aprovechado para el sustento del cuerpo, excretando lo que no le sirve. Un proceso que se produce automáticamente sin la participación expresa de la persona.

Pero si dicho proceso digestivo lo extrapolamos a nivel psíquico se convierte entonces en una elaboración no mecánica sino consciente, no de alimentos físicos, sino de las impresiones que nos llegan del exterior. Utilizándo el mismo lenguaje intestinal, diríamos que es un bolo de información que se lleva a cabo en el espacio neuroquímico del laboratorio de Virgo junto a su planeta regente Mercurio que hace su función de mente analítica. Esta digestión lúcida de la información, conlleva un análisis, un discernimiento, una ordenación de las impresiones y estímulos provenientes del exterior, paralelamente junto con la observación de las reacciones internas a dichas impresiones. Del conjunto de dicha información psíquica se aprovecha la enseñanza que alimenta el desarrollo y fortalecimiento del alma, rechazando los residuos que les son tóxicos o no le son necesarios; de ahí la necesidad de utilizar la reflexión y el discernimiento, lo que es en sí todo un aprendizaje.

Si echamos manos a la numerología, el número seis representado por la estrella de seis puntas es el símbolo que marca el entrelazamiento entre dos dimensiones triangulares invertidas, o sea, entre los elementos Fuego y Aire Yang, con el Agua y la Tierra Yin. Traducimos entonces, que el símbolo de la Virgen María llevado a nivel personal representa nuestro plano anímico entrelazado con el plano espiritual. Por lo cual se nos está indicando, que no es el tipo de alma primaria o instintiva,* sino que la Virgen María corresponde a un estado trascendente del espacio anímico primordial, que posee la capacidad receptiva para poder acoger a la fuerza del espíritu, e integrarse con él, o sea: a ser cubierta por la virtud del Altísimo.
“ *Según el estudio de mi libro: “De la mano de El Loco”, en el alma se distinguen tres aspectos: alma/animal, alma/humana y alma/espíritual.”

El nacimiento del niño Jesús se escenifica en una cueva, fácilmente asociable al útero materno. En la cueva de Belén están representados todos los elementos que han compuesto las diferentes fases evolutivas del Alma, y no obstante, estando todos esos símbolos integrados en una totalidad escénica y armoniosa, el foco de atención recae en la culminación del nuevo ser que nace: el niño Jesús. El orden representativo es el siguiente: El alma animal en su doble atributo sensible y racional están en las figuras de la mula y el buey. El siguiente nivel del Alma humana está representado por las imágenes de Maria y José, siendo éste último la propiedad racional del alma.

La parte racional de nuestra psiquis y llegado un momento determinado no puede comprender el proceso que está ocurriendo en su propia Alma, puesto que se encuentra ante un nuevo proceso químico que va acompañado a toda transformación interna. Ante dicha situación nuestra mente racional que se había estado moviendo en un terreno conocido, ante la gestación a un nuevo estado puede producir el que nos sintamos perdidos, que nos planteemos y dudemos hacia adónde nos dirigimos; en resumida cuenta, podemos desconfiar.

Cuando estamos verdaderamente capacitados para analizar y comprender una experiencia en su totalidad, es cuando ya la hemos vivido, ya que es desde la perspectiva cuando realmente la podemos asimilar por completo y explicitarla. Mientras, podemos tener alguna chispa de intuición que trasciende nuestra limitada mente racional con la que nos manejamos en el mundo cotidiano. Es lo que el relato cuenta que le ocurrió a José ante la inquietud que mostraba por el embarazo de María. Un ángel se le apareció en sueños, lo tranquilizó y le dijo que el hijo que nacería de María sería fruto del Espíritu Santo. José o la parte racional del alma entonces comprendió y estuvo presente sosteniendo el alumbramiento de María.

Por lo tanto, Jesús, no es sólo fruto del Espíritu sino que también lo es de José, como complemento racional que acompaña a María en la apertura y transformación de su plano sensible a una nueva dimensión de su ser. Es más, gracias a que la dimensión del espíritu incide sobre el plano anímico es por lo que ambos aspectos del alma: masculino/femenino o Yin/Yang representados por María y José, colaboran unidos para la gestación de un nuevo ser en otra dimensión, ya que están enriquecidos con la energía y los valores de la información del plano espiritual. Entraríamos entonces, en la tercera dimensión del alma llamada: alma/espíritu.

Tenemos, pues, que las representaciones simbólicas del Alma en nuestra cultura religiosa, viene dada por las imágenes de la Virgen María, algunas de ellas con la Luna, generalmente a los pies. Podemos reconocer en esa distribución de los símbolos dos estados o cualidades del alma, que ya se mencionó anteriormente: una es el alma/Luna y la otra el alma/Venus que son los dos símbolos netamente femeninos en el lenguaje Astrológico. Al alma/Luna podemos identificarla con el estado de las aguas abismales del principio de la creación desde donde emergen las infinitas formas cambiantes de la Vida. La Luna y en términos científicos hace las veces de fractal o reflejo de dicho Inconsciente Universal, proyectándose en nuestra dimensión física espacio/tiempo, como asimismo, en nuestro plano individual. La Luna en Astrologia está asociada al signo de Cáncer que es elemento Agua, representando naturalmente, a la madre como creadora y sustentadora de la vida y del hogar.
En cuanto al alma/Venus, ya no representa a la oscura noche cósmica de la Gran Madre o Sustancia/espacio/madre, sino que nos habla de su manifestación en la Vida Universal y para su nacimiento interviene Urano siendo éste el primer arquetipo Yang que emerge de Gea, o Gran Madre. Los genitales de Urano -Yang, son lanzados al mar -Yin, quedando sus aguas preñadas y de entre las espumas surge la diosa Afrodita/Venus elevándose por encima de las aguas del inconsciente colectivo del alma/Luna. También nos lo indica las imágenes religiosas situando a María elevándose entre nubes, recordándonos a las espumas desde dónde se eleva Venus, y teniendo a la Luna bajo sus pies. Este icono femenino no es un modelo del instinto primario lunar, sino que es un desarrollo evolutivo del mismo, plasmándose en el prototipo de la belleza del alma, de la gracia, de la amistad, del arte, de la creatividad, de la sensualidad y del amor.

Enfocándolo bajo este prisma se puede así comprender la aparente contradicción que nos presentan de María como madre y doncella en la creencia religiosa. Como no se puede entender esa doble naturaleza de María desde el punto de vista de las leyes físicas, es declarado un misterio como tantos otros, por lo que entonces, no hay más remedio que agarrarse a la creencia, a un dogma, a una cuestión de fe, -no de cuestionamiento- para poder mantenerse en una relativa estabilidad religiosa.

Pero si decodificamos los símbolos podremos tener acceso a una nueva y extensa panorámica, al profundo conocimiento de las posibilidades de la naturaleza humana, no habiendo entonces, ningún problema en comprender los dos estados del alma como madre y virgen. Dos realidades que están integradas; los instintos y la capacidad nutriente del alma/Luna nunca se pierden en su posterior evolución como alma/Venus, sino que se amplían enriqueciéndose con nuevas posibilidades. Cada realidad anímica es igualmente necesaria, ocupando su lugar y su sentido dentro de la globalidad del ser humano.

Finalmente, vamos a resaltar la frase que Gabriel, el mensajero, le dice a María: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá”. En estas palabras se resume la unión del alma recibiendo en su seno a la semilla celestial, la fuerza emisora y transformadora que posee el espíritu. De este acto vital y trascendentemente creativo, producto de la unión de los complementarios, se genera una fuerza dinámica que dará su fruto, es decir, se cristalizará en una supraconsciencia llamada crística en la figura de Jesús el Cristo. En el budismo este estado de alma/espíritu corresponde a la supraconsciencia búdica de Gautama el Buda. Ambos tienen una misión que llevar a cabo antes de iniciar públicamente sus enseñanzas: bajar a los infiernos y enfrentarse con su sombra para transformarla en luz y sabiduría, al igual que hicieron los antiguos héroes mitológicos.