Esos libros raros que vienen a tí

Prologo de uno de esos libros que llegan a tus manos y, siendo desconocidos y poco atractivos aparentemente, compras casi impulsivamente (sin pensar ni un porqué). Pero que terminan abriendo una línea de investigación para toda la vida.

«Este libro no versa sobre hechos reales ni ficticios. Versa sobre algo más extraño, comparado con lo cual aquello que consideramos realidad es mera ficción.

No es lo que parece, de la misma manera que las cosas que nos rodean tampoco son lo que parecen. Trata, sobre todo, del engaño: del engaño absoluto del mundo en que vivimos, así como de lo que hay detrás.

Podría parecer una historia en torno a cosas que sucedieron hace mucho tiempo. Pero, en realidad, trata de nosotros mismos. Los detalles tal vez sean poco familiares, muy poco familiares. Y, sin embargo, su importancia alcanza las raíces de nuestro ser.

Esta falta de familiaridad es importante. Por lo general, cuando algo nos es ajeno se debe a que no guarda ninguna relación con nosotros, ni nosotros con ello. Sin embargo, lo que nos resulta menos familiar es lo que tenemos más cerca y hemos olvidado. Es como un miembro anestesiado o que lleva mucho tiempo sin utilizarse. Cuando recuperamos la sensibilidad nos es ajeno de un modo muy extraño, precisamente porque es parte esencial de nosotros.

Y ese es el propósito de este libro: despertar algo olvidado, algo que nos han hecho olvidar con el paso del tiempo aquellos que no lo entendieron o que, por motivos propios, quisieron que lo olvidáramos.

Podría decirse que este proceso de despertar es profundamente sanador si no fuera porque hemos llegado a una idea de salud tremendamente superficial. Para la mayoría de nosotros, la curación es lo que hace que nos sintamos cómodos y lo que alivia el dolor. Es lo que mitiga, lo que nos protege. Y, sin embargo, con frecuencia aquello de lo que queremos ser sanados es lo mismo que nos curará si podemos soportar la incomodidad y el dolor.

Queremos curarnos de la enfermedad, pero, precisamente, a través de la enfermedad crecemos y nos sanamos de nuestra apatía autocomplaciente. Tememos la pérdida y, sin embargo, precisamente a través de lo que perdemos somos capaces de averiguar que no pueden quitarnos nada. Huimos corriendo de la tristeza y la depresión, pero, si dejamos de ignorar la tristeza, veremos que habla con la voz de nuestro anhelo más profundo; y si seguimos prestándole atención un poco más, encontraremos que nos enseña la manera de alcanzar lo que deseamos.

¿Y cuál es nuestro anhelo? De eso trata esta historia.»

Prologo de “En los oscuros lugares del saber”
Peter Kingsley & Carmen Francí

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Hola Pepe. Estoy leyendo En los oscuros lugares del saber. Muchas gracias. Me está interesando mucho. Me gusta leerlo. Gracias Beatriz

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